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La
Región Zamora La región de Zamora
es un espacio privilegiado por su riqueza cultural,
la conservación de sus tradiciones, acompañadas
siempre por su original artesanía y su
rica gastronomía. Esta región ofrece
al visitante desde grandes urbes con sus museos
y enormes templos, hasta el típico pueblo
de la Meseta Purépecha, que con su colorido
y arraigadas costumbres reciben al turista con
un cálido trato y un exquisito plato de
churipo con corundas.
Esta
tiene mucho que ofrecer al visitante que busca
estar en contacto con la naturaleza y vivir la
aventura, desde hermosos espacios naturales como
son los lagos de Camécuaro y Chapala, la
presa de Verduzco, sus riberas, montañas
idelaes para practicar el montañismo como
es el "Cerro Grande de Patamban". La
región también cuenta con diversas
zonas boscosas en las que se puede acampar.
Abanico
de atractivos con múltiples posibilidades
de diversión y conocimiento. El visitante
podrá recorrer encantadores Pueblos Típicos
de la Meseta Purépecha que conservan ancestrales
tradiciones como el lenguaje indígena;
las artesanías de gran calidad y hermoso
diseño, como las piezas de alfarería
de Patamban; las famosas piñas verdes de
San José; los primorosos bordados en punto
de cruz (huanengos) de Tarecuato y Zacán;
los rebosos tradicionales y multicolores de La
Piedad; la cestería de Santiago Tangamandapio;
los diablos, figuras de barro colorido de Ocumicho;
huaraches y sombreros propios de Azuayo y delicados
azahares para novia de Chilchota y la artesanía
de cristal cortado de Yurécuaro, entre
muchas más.
De gran tradición también, es la
exquisita gastronomía donde el paladar
más exigente quedará gratamente
satisfecho; como muestra tenemos diversos platillos
derivados del cerdo como las patitas y encurtidos
de La Piedad; atoles con más de treinta
variedades en Tarecuato; las paletas de Tocumbo
con sabores tan extraños como sabrosos
(aguacate, chongos o elote); deliciosos dulces
(calabaza enmielada, chongos zamoranos); panes
horneados a la manera tradicional, tamales, pozole,
enchiladas y tostadas, entre otros platillos por
demás exquisitos. De la mano de nuestras
tradiciones tenemos por doquier ferias y fiestas
que alegran el paseo de amigos y visitantes.
La extensa
zona agrícola, ganadera, comercial e industrial,
ubicada en el corazón del Bajío,
esconde leyendas coloniales en ciudades donde
la arquitectura es muestra clave de su pasado,
los estilos artísticos de majestuosos monumentos
armonizan perfectamente con la vida moderna y
las comodidades de nuestro tiempo.
Agradable
es el clima y la vegetación de la región,
donde románticos lagos (Camécuaro,
Orandiro, La Estancia, Presa de Verduzco y La
Alberca) esperan tranquilos la visita de quienes
han de admirarlos. Aves, viajeras incansables
nos visitan de noviembre a marzo en la porción
michoacana del Lago de Chapala, su nombre “Pelícanos
Borregones”. Hay bastante más poe
apreciar, existen cascadas realmente asombrosas
como los Chorros del Varal y el Salto, paisajes
propios para la inspiración de artistas
que deseen plasmar los encantos de la naturaleza
en obras inmortales.
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| SITIOS DE INTERES |
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1 |
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Santuario
Diocesano de Señor de La Piedad, La Pidad
de Cabadas |
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Al norte de Zamora, 45 minutos, 60 km. |
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Majestuosa construcción
del siglo XVIII ubicada en el centro histórico
de la ciudad de La Piedad Michoacan, es una iglesia
en honor al señor de La Piedad. Fue construida
entre el año de 1541 a 1550 bajo la dirección
del misionero y predicador Fray Antonio Margil
de Jesus.
Orgullo de los piedadenses,
probablemente ostenta el título de ser
la iglesia con la cupula más grande
del país y una de las más
grandes del mundo.
El Santuario del Señor
de La Piedad, antigua y única Parroquia
por más de dos siglos, debe su nombre a
la milagrosa imagen de Jesús Crucificado
que se llama “Señor de La Piedad”
y que, según una piadosa tradición,
fue encontrada en un tronco de tepame el 24 de
diciembre de 1683 por un indio llamado Juan Martín
Uriarte, según el texto Vasco de Quiroga
y Obispado de Michoacán.
Festividades
La Principal festividad que se
realiza es el "Quincenario Mariano",
que se lleva a cabo anualmente del 1 al 15 de
agosto. Aunque hay otra festividad donde bajan
del atrio al "Señor de La Piedad".
Eventualmente se organizan y dan conciertos de
cámara en el interior de la parroquia
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2 |
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Templo
de Santiago Apóstol, Sahuayo |
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Al poniente de Zamora, 50 minutos, 60 km. |
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A sólo 5 kilómetros de Jiquilpan
se encuentra la ciudad de Sahuayo. Entre los
atractivos está el Templo del Sagrado
Corazón con su bella escultura del artista
Adolfo Cisneros, así como el Santuario
de Guadalupe de estilo neoclásico con
pinturas del maestro Luis Sahagún.
Han dado fama a esta ciudad la fabricación
de sombreros de palma de gra calidad y la elaboración
de huaraches de buen acabado y fina estampa.
En las fiestas importantes de Sahuayo, salen
a las calles a danzar los tlahualiles con sus
enormes y coloridos penachos que llegan a pesar
hasta 40 kgs.
Sahuayo es conocida como la Atenas de Michoacán,
a causa de poetas, escritores, literatos, abogados
y pintores, que esta ciudad ha dado. Ello no
obsta para que tenga una relevante importancia
económica en la llamada Ciénega
de Chapala, dada su ubicación, el carácter
afable y laborioso de su gente, así como
su fácil acceso desde el resto de Michoacán
y el propio Jalisco. Sahuayo es denominado el
la "Capital de la Ciénega de Chapala".
El municipio cuenta con varios monumentos arquitectónicos
como son: la Parroquia de Santiago Apóstol,
el Templo del Sagrado Corazón de Jesús,
parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe
y el monumento a Cristo Rey
Festividades
La Principal festividad que se
realiza es del Fiestas del Patrón Santiago
que dura el 16 de julio al 4 de agosto.
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3 |
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Templo
de Los Santos Reyes, Los Reyes |
| Al
Sur de Zamora, 40 minutos, 60 km. |
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Durante la última década
del siglo XVI, los españoles fundaron
en 1594 el pueblo de Los Reyes. Los investigadores
Mariano de Jesús Torres, José
Guadalupe Romero y Fray Manuel de Rojas,
consideran que Fray Juan de San Miguel
es el fundador del lugar, de acuerdo con
la cédula real del 12 de mayo de
ese año.
En lo que se refiere al aspecto eclesiástico,
el pueblo de Los Reyes, en un principio
dependió del curato de Peribán;
sin embargo el franciscano Fray Francisco
de Aboitia, apoyándose en la población,
procedió a la construcción
de una capilla, lo que hizo posible que
para 1648, un pequeño templo y
un hospital presentara sus servicios a
los habitantes.
Monumentos Arquitectónicos:
parroquia de los Santos Reyes en la cabecera
municipal, y capilla de San Gabriel (del
siglo XVI) cuya cúpula se encuentra
pintada con motivos religiosos. En Zacán,
templo del señor San Pedro, fundado
en 1560 y hospital capilla de Santa Rosa,
construcción del siglo XVI.
Patrimonio natural: Los
Chorros del Varal son un conjunto
de caídas de agua de aproximadamente
40 metros de altura, que se encuentran en
una cañada en el municipio, por donde
tiene su cauce un río. En el lugar
se puede nadar, pero ha de tenerse muchísimo
cuidado con los peligrosos ríos subterráneos
cercanos a la caída de los chorros.
Para llegar a este lugar se requieren de
20 min de viaje por terracería desde
la ciudad de Los Reyes, luego es necesario
descender por unas escaleras que cuentan
con descansos, hasta el mirador se pueden
contar 900 gradas. Es uno de los sitios
de ecoturismo del Estado de Michoacán.
Festividades
Diciembre-enero. En los
Reyes, fiestas populares y religiosas en
honor al patrono del lugar.
17 y 18 de octubre. En Zacán, fiesta
religiosa y popular celebrándose
concursos de textiles, deshilados y bordados,
madera labrada y fibras vegetales.
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4 |
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Templo
y Exconvento Franciscano, Tarecuaro |
| La
Piedad de Cabadas Al norte de Zamora, 45 minutos,
60 km. |
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En la región de Tarecuato, Michoacán,
el atole representaba un elemento fundamental
en las fiestas y con frecuencia se utilizaba
en las negociaciones que se realizaban mediante
trueque. Los principales pioneros de esa tradición
fueron los nahuas que comerciaban con sal, quienes
pasaban por el pueblo en la ruta que recorrían
desde la costa hasta el centro del país.
Tarecuato es una comunidad purépecha,
cuyo nombre deriva de las palabras “Tarepeti”
que siginifica viejo y “Juala” que
quiere decir cerro. Fue fundada por un líder
conocido como Guantando un siglo antes de la
conquista. Típico pueblo de la Sierra
Purépecha, con casas de abode y techos
de teja. Posee el templo y exconvento de San
Francisco edificado en el siglo XVI. Aquí
las mujeres bordan primorosos huanengos (blusas
típicas) y es famosa la Feria del Atole
que año con año se celebra en
honor a San Francisco en Semana Santa. En esta
feria el visitante podrá saborear más
de 30 variedades de atoles, algunos de éxoticas
combinaciones.
Las mujeres del lugar conservan el atuendo
auténticamente purépecha y durante
fiestas importantes como la del atole, lucen
orgullosas los bellos guanengos (prendas de
vestir tradicionales)que aún se producen
con un fino bordado de cruz en miniatura formando
franjas con grecas o motivos florales.
Es el sábado, en víspera del
Domingo de Ramos, el día que los habitantes
de este lugar escogieron para competir entre
familiares y amigos, para ver quién preparaba
el mejor atole; los participantes podían
seleccionar el sabor y estilo que quisieran,
por lo que unas familias preferían el
atole de sal; es decir, el elaborado con elote
tierno, haba, chícharos, entre otros;
o bien sea el de dulce, considerando frutas
típicas del lugar y de temporada como
la zarzamora, tejocote, aguamiel, “chaqueta”
(caña de azúcar quemada). También
hay atoles agrios y picosos.
E stá situado en el extremo del borde
occidental de la meseta purépecha; después
de Tarecuato, la ruta empieza su bajada hacia
las tierras calientes. Fue en la época
prehispánica un lugar de intercambios
comerciales entre las poblaciones de la costa
y las de la meseta. Es ahora un pequeño
pueblo de más de 9,000 habitantes, que
vive de la explotación de la madera de
los montes que lo rodean y de sus plantaciones
de aguacate.
Tarecuato ha conservado su aspecto colonial
-casas antiguas de adobe con techos de aleros
anchos y calles de empedrado irregular- y su
atmósfera de otros tiempos: los niños
se interpelan en purépecha y las mujeres
de todas las edades usan la vestimenta tradicional,
una falda de tablones blanca debajo de un delantal
bordado y un rebozo azul oscuro con rayas de
un azul más claro. Tarecuato ha conservado
también sus instituciones religiosas
tradicionales -los cabildos indígenas-
y su división en 5 barrios: Las Vírgenes,
San Juan, San Pedro, Santiago y San Miguel.
Una visita de Tarecuato tiene que empezar con
el conjunto edificado por Fray
Jacobo, el templo de San Francisco
y el convento dedicado a Santa María.
La fachada del templo es típicamente
franciscana, pero el resto de la construcción
presenta elementos arquitectónicos inusuales
en la región: desde la torre cuadrada
del campanario hasta la capilla abierta, sin
olvidar la pared exterior del convento, muy
mediterránea. El conjunto ha sido modificado
y restaurado, su aspecto actual debe de ser
muy diferente del previsto inicialmente por
su constructor. En el atrio, subsisten algunos
troncos de los olivos que Fray Jacobo sembró
y una extraordinaria cruz de cantera labrada
que se eleva sobre un pedestal en forma de pirámide
escalonada.
Más abajo de la iglesia, se reúnen
las mujeres el día de plaza para vender
el pan tradicional de Tarecuato. Allí
también se celebra un evento de origen
prehispánico, la Maiapita o Feria del
Atole. El atole es la bebida tradicional del
lugar, y está presente en todos los momentos
importantes de la vida del pueblo y de sus habitantes:
se obsequia a los padres de la novia “raptada”,
a las autoridades tradicionales recién
nombradas, en los bautizos, las fiestas o los
velorios. La tradición cuenta que la
novia podía ser “devuelta”
a sus padres después de la boda si no
sabía preparar atole.
Festividades
Calendario de fiestas en Tarecuato:
En Tarecuato, hay fiestas todo el año,
fiestas del calendario litúrgico católico,
fiestas de los santos patronos de las capillas.
Las fiestas más específicamente
relacionadas a Fray Jacobo son el 4 de octubre,
día de la San Francisco y el 30 de octubre,
día aniversario de su muerte.
La Maiapita o Feria del Atole se celebra el día
anterior el Domingo de Ramos, en la tarde.
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5 |
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Templo
de San Francisco, Jiquilpan |
| La
Piedad de Cabadas Al norte de Zamora, 45 minutos,
60 km. |
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Durante la época prehispánica
Xiquilpan fue un centro cultural, agrícola
y comercial importante; prueba de ello son los
descubrimientos arqueológicos hechos
en la toma de El Otero. Por la lengua de sus
habitantes, es posible deducir que hayan sido
nahuatlacas y que fueron conquistados probablemente
en el año de 1450, por los sucesores
de Tariácuri: Irepan, Tanganxoan e Hiquíngare.
En el siglo XVI llegó a Jiquilpan Nuño
de Guzmán. Los franciscanos tuvieron
a su cargo la evangelización de la población,
para lo que establecieron una doctrina, organizaron
al pueblo en barrios y con el apoyo de los indígenas
edificaron el templo y el convento. Para el
siglo XVII, se establecieron en este lugar cofradías.
Posteriormente, en el siglo pasado el corregimiento
se transformó en Alcaldía Mayor.
Monumentos históricos
Arquitectónicos: Parroquia de San Francisco;
Templo del Sagrado Corazón y Capilla
de Santa Anita, en Jiquilpan; Templo de la Virgen
de los Remedios en San Martín Totolán;
Fuente de Zalate y Fuente de los Peces.
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Festividades
La Principal festividad que se
realiza es el "Quincenario Mariano",
que se lleva a cabo anualmente del 1 al 15 de
agosto. Aunque hay otra festividad donde bajan
del atrio al "Señor de La Piedad".
Eventualmente se organizan y dan conciertos de
cámara en el interior de la parroquia
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6 |
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Templo
de San Bartolomé, Cocucho
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Al sureste de Zamora, 35 minutos. |
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A escasos 12 kilómetros de Santiago Nurio,
está San Bartolomé Cocucho, parte
de la ruta denominada de los "cielos historiados"
junto con nurio y pomacuaran rsta localizada
esta población en uno de los lugares
más altos de toda la Sierra Purépecha.
Al entrar a la población, se puede observar
en la calle principal el templo de San Bartolomé,
el cual está construido con piedra y
lodo, un templo que data del siglo XVI; alberga
entablerado del siglo XVIII, iconografía
de Santiago Matamoros rodeado de ángeles
músicos. El sotocoro está diseñado
en forma trapezoidal, en el que se representan
escenas llenas de color y movimiento. Al centro
de la estructura se ve a Santiago Apóstol
(en su personificación de mata moros)
montado en su corcel blanco. Este sotocoro está
considerado como uno de los más ricos
y representativos de toda la carpintería
michoacana. El templo posee además tres
retablos bastante antiguos.
No se sabe a ciencia cierta si esta localidad
es anterior al momento de la Conquista o fue
resultado de las congregaciones de indígenas
realizadas durante el siglo XVI. En cualquier
caso, muchos de sus elementos culturales hunden
las raíces en los milenios.
Cocucho, pueblo artesanal
En esta comunidad indígena, desde hace
siglos, se ha distinguido por su noble trabajo
artesanal en alfarería y textiles de
algodón y al entrevistar a las autoridades
tradicionales, el jefe de tenencia dijo «en
nuestra comunidad siempre la gente se ha dedicado
hacer guanengos, que son prendas de vestir bordadas
en punto de cruz.
Muy particular es el caso de la cerámica
que allí se elabora y ha vuelto famoso
a Cocucho en nuestro país y el extranjero.
Se trata de enormes ollas o tinajas llamadas
popularmente cocuchas y que moldeadas a mano
se queman al aire libre, al ras del suelo, técnica
utilizada en la región al menos desde
1500 aC. Tan ligadas están la tradición
artesanal y el pueblo, que San Bartolomé
Cocucho, en Michoacán, deriva su nombre
de las palabras purépechas kukúch
–olla– o cucuche –jarro.
Las cocuchas, hoy reconocidas por su alto valor
estético y usadas como objetos de decoración
en México y otros países, originalmente
eran enseres domésticos que se comerciaban
localmente como una de tantas especializaciones
en que los pueblos purépechas estaban
organizados desde la Colonia, de modo que cada
población elaborara un producto o artefacto
en particular, no se hicieran competencia y
comerciaran entre sí.
A Cocucho le correspondía la manufactura
de ollas gruesas, altas y resistentes, utilizadas
para almacenar agua o maíz o para cocer
tamales, frijoles y otros alimentos destinados
a las grandes comilonas ceremoniales.
Festividades
Los indígenas purépecha
de la comunidad de Cocucho, que se encuentra al
noroeste de Uruapan, al norte de Charapan y en
lo más alto de la sierra tarasca, se preparan
para rendir honor a la Inmaculada Concepción
de María, virgen que sobresale en el altar
mayor del templo de San Bartolomé.
Como en cada una de las comunidades
indígenas de la comarca desde la llegada
de los españoles a estas tierras impregnaron
en cada pueblo tradiciones vinculadas a la vida
cristiana y por ende en cada pueblo se cuenta
con un santo-imagen que viene a representar los
sentimientos católicos de los feligreses
y en este caso, se preparan en la comunidad de
Cocucho para celebrar su fiesta mayor a partir
de este día y hasta el próximo 30
de enero.
Preparativos de la fiesta
La Virgen Inmaculada
Concepción, a quien se le rinde
honor cada 28 de enero, es una
de las imágenes más veneradas por
los indígenas de esta comunidad, que por
cierto llegan a asegurar, que siempre la virgen
se encuentra con ellos en los buenos y más
malos momentos, pero que nunca los deja solos,
así explicó una anciana de la población.
Por el momento, todos se encuentran
en los preparativos para esta magna fiesta católica,
en donde la convivencia y hospitalidad de los
indígenas siempre se ha puesto de manifiesto.
Este día todo comienza desde Las Mañanitas
a temprana hora y posteriormente misas, primeras
comuniones, bautismos y procesiones por las principales
calles del lugar.
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